TI 03/02

COMPRA DE PFIZER
Pfizer (PFE)
cotiza por debajo de su valor justo teniendo en cuenta los flujos esperados, con un potencial de suba del 54%. Sin embargo, no podemos decir en qué horizonte ocurrirá, solo que vemos que la acción cotiza barata.


El atractivo principal radica en su perfil defensivo con baja volatilidad (beta 0,61 a 1 año), historial de dividendos sólido (56 años de pagos, 15 de aumentos consecutivos) y estructura financiera estable con un flujo de caja libre que respalda el dividendo.


Pfizer se posiciona como una inversión de valor defensiva, más adecuada para estrategias de renta que para búsqueda de crecimiento. La acción ofrece un dividendo elevado y relativamente sostenible, respaldado por generación de caja y un riesgo financiero acotado, lo que le otorga un colchón atractivo para perfiles conservadores.


Aunque los resultados beat (superan expectativas) suelen ser positivos, el mercado reaccionó con presión bajista en el precio de la acción, reflejando preocupaciones sobre el futuro crecimiento, la continua disminución de ingresos por COVID y factores regulatorios y de precios de medicamentos en EE.UU. Pfizer ratificó su guía para el año completo 2026 con ingresos de US$59,5–62,5 mil millones y ganancias ajustadas de US$2,80–3,00 por acción, un rango considerado modesto por algunos analistas. Además, la compañía destaca avances de su fármaco experimental contra la obesidad, un posible catalizador a mediano/largo plazo.

Recomendamos compra a perfiles moderados para obtener un crecimiento sostenido e incorporar un activo defensivo en la cartera.