
Desde el equipo de asesores de Boston Asset Manager S.A. todos los años elaboramos distintas carteras recomendadas para nuestros clientes según su perfil de riesgo y objetivos.
Si bien brindamos un asesoramiento personalizado para los intereses, riesgos y objetivos de cada cliente, tenemos determinadas recomendaciones generales que queremos compartir a través de nuestra cartera recomendada para perfiles Conservadores para conservar estos títulos en cartera durante el 2026.
Esta cartera está compuesta por distintos instrumentos de renta variable y conlleva un riesgo considerable al momento de invertir. Solo está destinada a inversores experimentados o con alta tolerancia al riesgo.
Este año elegimos 5 activos, de los cuales es 1 bono, 1 bono corporativo (ON) y 3 cedears.
¿Qué tienen estos Cedears y bonos que los distinguen de los demás?
Si bien existen muchos Cedears y bonos, en este caso nos basamos en distintos factores para la elección de la cartera que son:
–Liquidez y volumen (cantidad y monto de operaciones diarias): Nos aseguramos que todos los títulos elegidos tengan la liquidez necesaria para poder ser negociados en el mercado secundario a un precio justo en caso de necesitar vender los títulos de manera anticipada.
–Proyecciones fundamentales y técnicas: Realizamos una investigación que contempla los estados contables, estados de resultados, flujos de fondos y de inversiones actuales e históricas de las compañías, así como su rendimiento técnico en el mercado de capitales. En base a esto, preparamos proyecciones y escenarios hacia los que consideramos las compañías puedan llegar a final de año.
–Riesgo / retorno: Evaluamos minuciosamente las posibilidades de ganancias, así como sus riesgos, a fin de conocer si existe un equilibrio entre el riesgo asumido y la ganancia esperada o potencial.
–Proyecciones macroeconómicas globales: Evaluamos la situación geopolítica global, así como de los países donde las empresas tienen mayores operaciones, sus sectores y competencia para conocer cómo puede desarrollarse su negocio en el futuro.
–Expectativas de mercado: Consultamos la opinión de los analistas de los principales bancos y fondos de inversión de Wall Street para conocer qué esperan y qué decisión van a tomar sobre los títulos este año.
–Información histórica de las compañías: Comparamos distintos indicadores con datos históricos de las compañías en particular para descubrir patrones que nos ayuden a predecir el precio futuro.
Aunque resulta imposible asegurar ningún tipo de rendimiento, basamos nuestro portfolio en Cedears relativamente estables y cada una cuenta con proyecciones de ganancias por encima del 10% anual en dólares. Si bien algunas tienen mayores proyecciones que otras y a su vez mayores riesgos, esperamos que la cartera logre dar un excelente resultado.
Importancia de la diversificación: esta cartera fue elaborada con 5 activos de 5 sectores distintos. Logramos una diversificación que permite buscar el máximo rendimiento posible pero disminuyendo los riesgos sistémicos y propios de cada compañía.
Algunos comentarios sobre la elección de activos:
En un escenario global donde la inflación de Estados Unidos y la incertidumbre geopolítica han consolidado un rally histórico en los metales preciosos, la preservación del capital exige una arquitectura de cartera que combine ingresos fijos con activos de refugio de alto impacto. La presente estrategia se fundamenta en una distribución de activos diseñada para equilibrar el potencial de apreciación de capital con la generación de rentas constantes. Destinamos el 40% de la cartera al bono soberano GD41, la posición más relevante del portafolio, con el objetivo de maximizar la Tasa Interna de Retorno (TIR) y capturar la compresión de spreads ante una eventual normalización del riesgo país, dada su alta sensibilidad a las mejoras macroeconómicas. Complementamos este bloque de renta fija con un 15% en la Obligación Negociable BYCWO de Banco Galicia; esta asignación específica busca inyectar estabilidad y previsibilidad mediante un cupón fijo del 6% anual y un vencimiento bullet en noviembre de 2026, asegurando que una parte significativa del flujo no dependa de la volatilidad del mercado, sino del cumplimiento de un cronograma de pagos preestablecido.
El 45% restante de la cartera se divide equitativamente para construir un muro defensivo frente a la devaluación global del dólar, con un enfoque agresivo en activos reales. Asignamos un 15% a Barrick Gold (B) y otro 15% a Pan American Silver (PAAS), una decisión estratégica para capitalizar el fuerte impulso alcista que han mostrado el oro y la plata en el periodo reciente. Al sumar un 30% de exposición directa a minería de metales preciosos, la cartera no solo se protege contra la inflación de EE.UU., sino que se posiciona para capturar ganancias extraordinarias si la tendencia alcista de los comodities continúa. Finalmente, el último 15% se destina a Pfizer (PFE), un activo de baja beta y sólidos fundamentos que aporta diversificación sectorial y un flujo de dividendos constante, equilibrando la volatilidad propia del sector minero. El perfil de riesgo de esta cartera es Conservador, ideal para inversores que priorizan la cobertura ante la pérdida de poder adquisitivo del dólar y buscan un refugio sólido que combine rentas del 6% corporativo con el crecimiento orgánico de los activos de refugio por excelencia.
Esperamos que este Portfolio sea de utilidad y por cualquier duda podes consultarlo con tu asesor financiero. Siempre es recomendable contar con la opinión de un experto a la hora de invertir.
| TICKER | PONDERACIÓN (%) |
| GD 41 | 40% |
| BYCWO | 15% |
| B | 15% |
| PAAS | 15% |
| PFE | 15% |
Fuente: Gastón D’amico
Equipo Boston Asset Manager
