El mercado accionario local cerró la jornada con una performance negativa. El S&P Merval finalizó en 2.926.727,13 puntos, registrando una baja del 0,8% en pesos, mientras que medido en dólares se ubicó en 1.931,43, reflejando la debilidad generalizada del mercado. Entre las principales caídas se destacaron Cresud (-2,8%), Pampa Energía (-2,6%) y TGSU2 (-2,5%). El sector bancario mostró un desempeño homogéneamente negativo, sin excepciones relevantes. En contraposición, algunas acciones lograron cerrar en terreno positivo, sobresaliendo Metrogas, con una suba significativa del 7,8%, seguida por Banco Valores (+4,4%) y Ternium Argentina (+3,6%).
En el segmento de renta fija, continúa evidenciándose una elevada volatilidad en el mercado de cauciones. Las tasas mostraron fuertes incrementos, con la caución a un día subiendo un 92%, alcanzando un nivel del 39,4%, mientras que las tasas más largas registraron aumentos cercanos al 46%, ubicándose en torno al 36% TNA.
En cuanto a los bonos soberanos, los títulos en dólares mostraron variaciones moderadas y sin movimientos significativos. Por su parte, los bonos en pesos presentaron leves avances, con el TX26 subiendo 0,2% y el TX28 un 0,3%, destacándose el PARP, que avanzó 1,3%.
En el plano internacional, los futuros de los principales índices de Estados Unidos operaban en terreno positivo en las primeras horas de la jornada: el Dow Jones mostraba una suba marginal del 0,01%, el S&P 500 avanzaba 0,19% y el Nasdaq 100 se destacaba con un alza del 0,5%.
El repunte registrado el jueves permitió a los principales índices estadounidenses acercarse nuevamente a máximos históricos, impulsados tanto por sólidos resultados corporativos como por señales de fortaleza en la economía estadounidense. El S&P 500 avanzó 0,26%, recuperándose de su primer retroceso consecutivo del año y quedando a las puertas de un nuevo récord de cierre. El Dow Jones Industrial ganó 0,6%, mientras que el Nasdaq, con fuerte ponderación tecnológica, subió 0,25%. El Russell 2000 volvió a destacarse con una suba del 1,2%, superando al S&P 500 por décima sesión consecutiva, la racha más prolongada desde 1990, lo que confirma una rotación gradual hacia acciones de menor capitalización y sectores más cíclicos, en un contexto de crecimiento económico resiliente.
El principal catalizador de la suba fue la publicación de resultados y proyecciones de TSMC, que disiparon las dudas respecto de la sostenibilidad del gasto en centros de datos y la demanda vinculada a la inteligencia artificial. En este marco, las acciones de Nvidia lideraron las subas entre las mega capitalizaciones, mientras que ASML alcanzó un máximo histórico. El índice de semiconductores avanzó 2,7%, reflejando el regreso de compradores tras varias semanas de corrección.
En el mercado de renta fija estadounidense, los bonos del Tesoro retrocedieron, con el rendimiento del título a 10 años subiendo tres puntos básicos, hasta ubicarse en torno al 4,16%.
En el ámbito corporativo, las acciones de BlackRock registraron una suba cercana al 6% luego de informar ingresos récord de capital, lo que elevó sus activos bajo gestión a 14 billones de dólares.
En el mercado de commodities, el crudo WTI retrocedió alrededor de un 4%, tras señales de distensión entre Estados Unidos e Irán que redujeron la prima geopolítica incorporada en los precios. Los metales preciosos también operaron a la baja: la plata corrigió desde máximos históricos en un contexto de toma de ganancias y menor temor a la imposición de aranceles sobre minerales críticos, mientras que el cobre cedió desde niveles récord ante preocupaciones sobre la demanda física.
Por último, en el plano empresarial, Spotify anunció un aumento del 8% en el precio de su suscripción Premium en Estados Unidos, que pasará de USD 12 a USD 13 mensuales, como parte de su estrategia para alcanzar una rentabilidad sostenida. La compañía busca compensar la desaceleración del crecimiento en mercados maduros y alinearse con la inflación y los ajustes de precios implementados por plataformas como Netflix. Asimismo, Mastercard y Visa enfrentaron un revés judicial en Londres tras perder una demanda contra el regulador británico PSR, que busca restablecer un tope a las comisiones por pagos con tarjetas transfronterizos eliminadas tras el Brexit. La propuesta contempla reducirlas al 0,3% para tarjetas de crédito y al 0,2% para débito, lo que podría impactar negativamente en los ingresos del sistema bancario europeo.
Fuente: Stefano Roatta
Equipo Boston Asset Manager
