Mercado local
El índice S&P Merval registró una baja del 0,7% en pesos, cerrando en 2.912.976,29 puntos, mientras que medido en dólares descendió 0,2%, hasta 1.925,77 puntos. En el segmento de renta variable, se observaron caídas significativas en IRSA (-3,3%), Banco Macro (BMA, -3,1%) y BBVA Argentina (BBAR, -2,5%). En contraste, Sociedad Comercial del Plata (COME) se destacó con una suba del 10,4%, mientras que Transener (TRAN) avanzó 1,6%.
Renta fija
En el mercado de bonos soberanos, las bajas fueron generalizadas. El AL29 retrocedió 0,8%, el AL30 cayó 0,6%, y el GD30 registró una pérdida del 1,0%.
En el mercado de cauciones, las tasas se ubicaron en torno al 28% de TNA para los plazos de 7 y 14 días, mientras que las operaciones a 1 día se negociaron cerca del 23% de TNA.
Mercados internacionales
Los futuros de Wall Street anticipan una semana compleja para los mercados financieros. El Dow Jones Industrial Average cae 1,36%, el S&P 500 retrocede 1,43%, y el Nasdaq pierde 1,72%, reflejando un marcado incremento en la aversión al riesgo. Este movimiento se da en un contexto en el que Wall Street permaneció cerrado por feriado, mientras las tensiones geopolíticas y comerciales entre Estados Unidos y Europa dominaron el pulso de los mercados globales.
En Europa, el índice Stoxx 600 operó con pérdidas, lideradas por los sectores más expuestos al comercio internacional, como el automotriz y el de bienes de lujo, en un escenario de crecientes amenazas arancelarias cruzadas. La presión se intensificó luego de que funcionarios europeos señalaran que no estaban dispuestos a ceder ante las advertencias de Washington y que evaluaban posibles represalias en caso de que Estados Unidos avanzara con gravámenes contra países que se opongan a su iniciativa vinculada a Groenlandia. En este contexto, las acciones de BMW llegaron a caer hasta 3,5%, reflejando la elevada sensibilidad de las compañías exportadoras a un eventual endurecimiento del conflicto arancelario.
Activos refugio y commodities
La creciente aversión al riesgo impulsó con fuerza a los activos considerados refugio. El oro superó los 4.670 dólares por onza, marcando un nuevo máximo histórico. Cabe destacar que Europa es el mayor acreedor externo de Estados Unidos, con cerca de 8 billones de dólares en bonos y acciones, por lo que una eventual instrumentalización de estos activos podría tener un impacto potencialmente más disruptivo que el propio efecto de los aranceles.
El petróleo se mantuvo relativamente estable tras las pérdidas iniciales. El Brent se negoció en torno a los 64 dólares por barril, aunque persisten riesgos vinculados a eventuales interrupciones de suministro, pese a que Irán señaló que no busca una escalada bélica.
En el segmento de metales industriales, el cobre retomó su tendencia alcista y alcanzó los 13.000 dólares por tonelada, impulsado por la debilidad del dólar, las restricciones de oferta y una demanda estructural asociada a la expansión de la inteligencia artificial y las energías renovables.
Criptomonedas
Por su parte, Bitcoin llegó a caer por debajo de los 92.000 dólares, borrando aproximadamente 100.000 millones de dólares de capitalización de mercado. Según analistas del sector, este movimiento responde principalmente a un reposicionamiento defensivo de los inversores, más que a factores idiosincráticos propios del ecosistema cripto.
Fuente: Stefano Roatta
Equipo Boston Asset Manager
