La apertura de la sesión de futuros muestra un cuadro de calma constructiva con sesgo levemente positivo, donde Europa lidera el rebote, los índices estadounidenses operan prácticamente planos, el dólar cede terreno frente a las principales monedas y la energía vuelve a empujar al alza moderadamente. Es una jornada de baja volatilidad, con el VIX retrocediendo casi 2%, lo que sugiere que el mercado descomprime la prima de cobertura sin definir aún una dirección clara para la rueda americana.
En el bloque de índices bursátiles el tono es mixto pero benigno. El S&P 500 opera prácticamente plano con una caída marginal del 0,02%, el Nasdaq 100 se mantiene neutro al 0,00% y el Russell 2000 avanza 0,18%, mientras que el Dow Jones cede levemente 0,08%. Europa muestra fortaleza diferencial con el Euro Stoxx 50 ganando 0,60% y el DAX subiendo 0,77%, configurándose como la región líder de la apertura. En Asia, el Nikkei 225 sumó 0,79%, acompañando la dinámica positiva europea. El dato más relevante del bloque es el VIX cayendo 1,95%, una descompresión que confirma la lectura de baja aversión al riesgo: cuando el índice del miedo retrocede sin que las acciones se muevan agresivamente al alza, el mensaje es de normalización del sentimiento más que de optimismo activo.
El complejo energético muestra una continuidad alcista moderada respecto a las jornadas anteriores. El petróleo WTI subió 0,81% y el Brent ganó 0,96%, mientras que el gas natural se destacó con un avance del 3,66%, liderando todo el bloque energético. El heating oil avanzó 2,51% y el etanol sumó 0,52%, mientras que la gasolina RBOB se mantuvo prácticamente neutra con apenas +0,03%. Esta configuración sugiere que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente continúan dándole soporte al crudo, aunque sin la urgencia disruptiva de jornadas previas; el salto del gas natural es el dato más llamativo y suele reflejar dinámicas específicas de inventarios o expectativas climáticas.
En metales preciosos persiste la debilidad estructural. El oro retrocedió 0,36%, la plata cayó 0,86%, el platino bajó 0,58%, el paladio cedió 1,25% y el cobre operó casi neutral con –0,13%. La continuidad del rojo en metales en una jornada donde las acciones rebotan moderadamente refuerza la lectura de que el repricing de tasas reales sigue siendo el factor dominante: con yields en territorio elevado, el costo de oportunidad de mantener metales preciosos se mantiene alto, erosionando la demanda especulativa más allá del sentimiento de mercado.
Los soft commodities mostraron un panorama mixto sin tendencia clara. El cacao se desplomó 2,27% y el café cedió 0,54%, ambos corrigiendo después de los movimientos volátiles de las jornadas previas, mientras que el algodón retrocedió 0,17%. Del lado positivo destaca el jugo de naranja con un salto del 3,52%, el azúcar avanzando 0,21% y la madera prácticamente neutral. El movimiento del jugo de naranja merece atención porque suele responder a factores climáticos específicos en las regiones productoras de Florida y Brasil.
En granos y oleaginosas el cuadro fue moderadamente positivo. El maíz subió 0,81%, el trigo avanzó 0,20%, la soja sumó 0,13%, la canola operó casi neutral con +0,04%, mientras que la harina de soja saltó 1,25% y el aceite de soja retrocedió 0,39%. La avena cedió 0,15% y el arroz se mantuvo estable. El sesgo constructivo del complejo agrícola es relevante para Argentina dado el peso del agro en sus exportaciones.
En el segmento de carnes hubo divergencia interna: el ganado en pie subió 0,71%, el ganado de engorde avanzó 0,68%, mientras que los cerdos magros cayeron con fuerza 1,50%, mostrando dinámicas específicas dentro del subsector.
En renta fija los futuros de bonos del Tesoro estadounidense mostraron caídas marginales y sincronizadas a lo largo de toda la curva: la nota a 2 años retrocedió 0,03%, la de 5 años cedió 0,04%, la de 10 años bajó 0,06% y la de 30 años perdió 0,08%. Estas variaciones leves sugieren que los rendimientos siguen presionando ligeramente al alza sin movimientos disruptivos, manteniendo la narrativa de tasas reales elevadas que viene caracterizando al régimen de mercado actual.
En divisas se observa una rotación clásica de descompresión del dólar. La moneda estadounidense retrocedió 0,28%, mientras que el resto de las divisas desarrolladas operan en verde: el euro avanzó 0,26%, el yen subió 0,16%, la libra ganó 0,30%, el dólar canadiense saltó 0,48%, el franco suizo sumó 0,15%, el dólar australiano avanzó 0,56% y el dólar neozelandés lideró con un alza del 0,62%. El bitcoin acompañó el sentimiento positivo con un avance del 0,26%, comportándose nuevamente como activo de riesgo en sintonía con la mejora general del apetito.
Fuente: Stefano Roatta
Equipo Boston Asset Manager
